Plantas 243
Acónito
Una de las plantas más llamativas, pero peligrosas que existen, recibe el nombre de acónito. Sus flores azules, casi púrpura, le dan un gran valor ornamental, pero es preciso tener cuidado con su manipulación, ya que puede ser venenosa. Si se consume, las consecuencias pueden ser fatales.
Yerba mate
La yerba mate es una planta denominada científicamente Ilex paraguariensis. Existe desde tiempos antiguos, formando parte de las tradiciones culinarias. Es muy famosa por su sabor ligeramente amargo, y por sus beneficios en el tratamiento de ciertos trastornos de la salud.
Clematis
Cualquier jardín o espacio abierto tendrá una principal atracción si está presente la clematis, una enredadera también conocida como clemátides. Crece generosamente en zonas templadas del mundo, y lo hace muy rápidamente. Actualmente se sabe de la existencia de más de 200 variedades de esta planta perteneciente a la familia anunculaceae. Su nombre proviene del griego “klématis”, que significa justamente “planta que trepa”.
Cycas revoluta
Una de las plantas más enigmáticas que existen es la Cycas revoluta, un tipo de palmera originaria de Japón. Se le conoce popularmente como cica, falsa palmera, palma de iglesia y palma sagú. Se le puede reconocer por su tronco grueso y cilíndrico, con largas espigas que crecen en los extremos, con apariencia de abanicos. En algunas tribus indígenas las cortan para fabricar esos artículos.
Peperomia
Es una planta ornamental y decorativa por excelencia. Se llama peperomia y proviene del centro y norte de América del Sur, aunque también se hallan algunas especies en África. En determinados países se popularizó con los nombres “cuchara o cucharita”, “Planta china del dinero” y “Planta del misionero”.
Schlumbergera
¿Un cactus con unas preciosas flores parecidas a los lirios? Sí, existe y se llama Schlumbergera. Quizás te parezca un nombre fuera de lo común, pero se trata de la denominación científica de esta planta conocida popularmente como cactus de Navidad o Santa Teresita.
Antoceros
Uno de los grupos de plantas más antiguos que hay son los antoceros (anthocerotophyta). Se trata de vegetales no vasculares calificados por largo tiempo como miembro de las briófitas, o dependientes de las hepáticas. Poseen unos cachos alargados, que esgrimen esporas. Además, disfrutan de unos tejidos principales y un solo cloroplasto por célula. En oposición a las briófitas, cuentan con poros auténticos.
Briofitas
Como briofitas se identifica a un grupo aproximado de 22.000 pequeñísimas plantas embrionarias, carentes de vasos conductores que transporten el agua y los minerales o nutrientes a todas sus partes. Prosperan en superficies húmedas del suelo, corteza o rocas. También en áreas sumergidas, que les permitan impregnarse de agua por medio de sus tejidos. Se cree que descendieron de las algas verdes. Éstas fueron las primeras en desarrollarse hace 500 millones de años.
Algas rojas
Las algas rojas son especies que crecen en el fondo del mar. Su rasgo más llamativo es su tonalidad, producto de un pigmento llamado ficoeritina que se activa con la luz natural. Su nombre científico es Rhodophyta, y se dice que hay unas siete u ocho mil clases con distintas formas y tamaños. Se mantienen y reproducen debajo del agua, a unos 40-250 metros de profundidad.
Algas marinas
Las algas marinas pertenecen a un conglomerado de seres vivos vegetales que, en su mayoría, habitan en el mar, especialmente en aguas con temperaturas bajas. Las hay de diferentes formas y colores. Las más cercanas a la superficie tienen un matiz verde porque al captar la luz del sol cumplen su proceso de fotosíntesis. Mientras, las que se hallan en las profundidades, toman una tonalidad roja o marrón.